Hoy decidí darle una vuelta a mi vida. Afrontar nuevas rutas. Cambiar de rumbo. Parar un minutos, mirar atrás y preguntarme: ¿Qué estoy haciendo?
En definitiva: dejar de estudiar lo que empece hace dos años y que no gustaba.
Siempre tuve algunos problemas a la hora de tomar decisiones. Estoy segura de ser una de las mujeres mas indecisas del mundo. Eso me jugó en contra cuando termine el colegio y tuve que decidir qué quería SER.
Siempre supe que lo mio es el arte. El teatro. La música. Actuar y bailar son mis pasiones... es lo que mi corazón me pide a gritos que haga toda mi vida. Sin embargo había (y hay) un obstáculo. Mi madre. Quien piensa que estoy loca. (una loca copada no, jaja) No no ella pensaba que soy una loca de remate al querer viajar a la gran ciudad de Buenos Aires a estudiar teatro. Pensaba (y piensa) que hacer eso, era una locura, ya que si no estudiaba una "carrera universitaria" y al recibirme obtenía el "titulo académico" no iba a ser NADIE en la vida. En TU vida no iba a ser nadie mama!!! En mi vida puedo ser TODO lo que yo quiera y me proponga.
Finalmente atormentada por esas palabras "carrera universitaria" y "titulo académico" me anote en la carrera de Derecho en la facultad publica de mi ciudad. Decían que tengo carácter para ser abogada. Si, solo el carácter. Una cualidad no hace una profesión.
A una profesión hay que sentirla, hay que perseguirla con orgullo. Amar lo que estas haciendo (estudiando). Interesarte cada día por lo que tus profesores dicen en las clases.
Para mi la Universidad fue todo lo contrario. Con decir que el primer día llegue tarde y al entrar al aula TODOS me miraron como si fuera un bicho raro... y de hecho en ese preciso lugar lo era. Estaba en el lugar incorrecto, quizás ellos al verme instantáneamente se dieron cuenta. A mi me costo dos años.
Nunca me sentí tan insegura en un lugar como en aquel establecimiento. Me sentía autista. No hablaba con nadie, no tenia interés de hacer nuevas amistades. Me sentía aislada, sola, y como un niño abandonado ahí adentro. Sentía que desde mi casa me pegaron una patada y allí caí. Sola y desprotegida. Sola. Así estaba siempre. Creo que por eso me costo muchísimo mas acostumbrarme.. bueno digamos, que nunca logre acostumbrarme a ese frió lugar.
No sabia bien qué quería.... pero si sabia lo que NO quería, y justamente era NO estar ahí, quería salir corriendo lo antes posible de ese lugar, donde no me sentía ni cómoda, ni segura.. no me sentía yo.
No solo me mostraba anti social, sino que me creía superior a todos los que me rodeaban en algún punto. Y por momentos me sentía inferior a algunas bellezas que caminaban por los pasillos, hablando con sus "amigas de facultad", zapatos altos, cuerpos perfectos, y cargando sus libros, cual princesas traídas al mundo real.
Podía sentir muchas cosas ahí adentro, pero generalmente me sentía mal. Muy mal. No encajaba. Me costaba prestar atención debido a mis pensamientos siempre negativos. Siempre supe que no estaba en el lugar correcto. Siempre lo supe, pero nunca lo dije.
Aunque como siempre, no del todo segura: hoy decidí dejar todo aquello atrás. Tomarlo como un aprendizaje, es decir, uno debe hacer y SER lo que de verdad le gusta, y ama. Esa es la única manera de no parar.
Hoy decidí alejarme de aquellos malos sentimientos, aunque ahora vengan otros (debo trabajar, hasta que decida qué estudiar)
Hoy decidí cambiar para bien, para MI bien. Y no me importa qué piensen mis padres.
Hoy me propongo, ahora y siempre, hacer lo que amo.. sin restricciones, sin obstáculos, sin inseguridades, sin miedos.
Soy débil, pero sé que esta vez puedo ser fuerte.
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